Jose Pablo Arriaga expondrá en Noviembre su última colección de esculturas en la Necrópolis de Argiñeta
Necrópolis de Argiñeta Elorrio.
La necrópolis de Argiñeta tanto por el número y calidad de sus elementos como por la remota cronología de alguno de ellos (siglos VII-IX), es uno de los monumentos funerarios más importantes de Euskadi.
Esta necrópolis , compuesta por una veintena de sepulcros y cinco estelas, está situada frente a la ermita de San Adrián, en las afueras de Elorrio. Los monumentos fueron construidos en la Alta Edad Media para ser utilizados en las necrópolis de los distintos barrios del entorno (Mendraka, Miota, Berrio), pero fueron reagrupados en la ubicación actual en el siglo XIX. Tanto los sepulcros como las estelas funerarias fueron erigidos con piedra arenisca procedente de las canteras del monte Oiz.
Escultura “ataud” basado en la tradición vasca de enterrar entre dos tejas.
Barandiarán cuenta como hasta fines del siglo XIX estaba muy extendida la costumbre de enterrar o inhumar a los niños recién nacidos muertos sin bautismo, bajo el alero del techo de la casa (entre el goteral y el muro) o en la huerta contigua. En estos casos, dos tejas abarquilladas servían de ataúd para el cuerpo del infante, representando la casa protectora.



NOTICIAS /